Hay una palabra que nos gusta sobremanera y nos emociona gratamente: SIEMPRE.
Alguien alguna vez me escribió una poesía así titulada y la conservo con mis mas preciados tesoros. Los seres humanos nos sabemos pasajeros, nos pensamos finitos, pero ansiamos ser eternos y por ahí lo somos, pero no tenemos la certeza. Entonces queremos que todo sea para siempre, el amor, la salud, la amistad. El Cuervo es la poesía del opuesto. Es la obra que nos sitúa en el principal terror que viaja con nosotros (y no puedo disimular el escalofrió que me recorre mientras esto escribo), nos dice que las cosas que mas amamos se pueden ir para no volver NUNCA MAS.
Y lo repite hasta el cansancio en los labios de un cuervo que se llama Nunca Más.
Y nos martilla en esa llaga abierta inescindible de la condición humana. La sombra se hace presente y nos quedamos mudos y temblando.
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1 comentario:
Muy bien, FAbiola, sólo te recomiendo que cuando escribas un fragmento de una obra, pongas también a su autor. Saludos!
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