miércoles, 30 de abril de 2008

alegre rio tu cristalino fulgor

Alegre río, tu cristalino fulgor,Tu curso límpido, tu agua errante,Son un emblema invocadorDe la belleza: el corazón abierto,el risueño serpenteo del arteEn la hija del viejo Alberto.Mas cuando ella en tí se mira y, de repente,Tus aguas se iluminan y estremecen,Entonces, ay, el más bello torrenteY su humilde devoto se parecen;Pues ambos llevan su imagen anclada,Unos en el cauce, otro en el corazón...En ese corazón que su miradaIntensa, honda, enciende de emoción.

autor: edgar allan poe

martes, 22 de abril de 2008

un sueño dentro de un sueño

¡Recibe en la frente este beso!Y, por librarme de un pesoAntes de partir, confiesoQue acertaste si creíasQue han sido un sueño mis días;¿Pero es acaso menos graveQue la esperanza se acabeDe noche o a pleno sol,Con o sin una visión?.Hasta nuestro último empeñoEs sólo un sueño en un sueno.
Me encuentro en la costa friaQue agita la mar bravía,Oprimiendo entre mis manos,Como arena, oro en granos.¡Qué pocos son! Y allí mismo,De mis dedos al abismoSe desliza mi tesoroMientras lloro, ¡mientras lloro!,¿Evitaré ¡oh Dios! su suerteOprimiéndolos más fuerte?¿Del vacío despiadadoNi uno solo habré salvado?¿Cuánto hay de grande o de pequeño?¿Es solo un sueño dentro de un sueño?



autor: edgar allan poe

miércoles, 16 de abril de 2008

El Hombre de la Multitud

Bien se ha dicho de cierto libro alemán que "es lässt sich nicht lesen" –no permite ser leído. Hay secretos que no permiten ser contados. Cada noche hay hombres que mueren en sus camas, aferrando las manos de confesores fantasmales, y mirándolos lastimosamente a los ojos; mueren con el corazón desesperado y la garganta cerrada por el espanto de los misterios que no permiten ser develados. De vez en cuando, ay, la conciencia del hombre lleva una carga tan pesada de horror que sólo puede descargarla en la tumba. Y así la esencia de todo crimen queda sin divulgar.

Al principio mis observaciones tomaron un giro abstracto y generalizador. Miraba a los paseantes en masa, y pensaba en ellos desde el punto de vista de sus relaciones grupales. Pronto, sin embargo, descendí a los detalles, y consideré con un interés minucioso las variedades innumerables de figuras, vestimentas, actitudes, modos de caminar, rostros y expresiones.